BIENVENIDOS A LA SALA DE LOS DRAGONES
lunes, 6 de mayo de 2013
LAS AVENTURAS DE BIGOTE, EL GATO SIN COLA (CAP.3)
COLA NUEVA, VIDA NUEVA
Bigote recorrió el parque buscando una cola que no tenía cola. No sabía dónde ni cómo, ni tenía idea de con qué. Lo primero fue observar las colas de los demás gatos.
Encontró varias personas que llegaban, armaban unas mesas y las llenaban de cosas. Era una feria de artesanos.De repente alguien lo alzó en brazos. Era un nene que sonreía.
-Me llamo Luis. ¿Querés recorrer la feria conmigo?- preguntó.
En brazos de Luis, Bigote pudo ver todo lo que había sobre las mesas: anillos, mates, bombillas, adornos de madera, abrigos. Nada parecido a la cola de un gato.
En un momento Luis y Bigote se separaron. Cada uno se fue para su lado. Luis a pedirle a su mamá que trabajaba en la feria que le comprara un fabuloso muñeco que había visto y Bigote a su casa a fabricarse una cola.
Aprovechando que Marta y Raúl Ibáñez habían salido a pasear Bigote se trepó a la biblioteca dónde había un florero con extrañas flores de campo llamadas colas de zorro.
Tomó suavemente una de las flores entre sus dientes, pero el florero cayó y se hizo añicos contra el piso.
Después revisó los cajones de la cocina buscando cinta adhesiva. Usando las patas de adelante y los dientes, se pegó “la cola de zorro” en el lugar indicado.
Entonces se miró al espejo y pensó que no estaba nada mal. “Lo único que le falta es el color”, pensó. Buscó el esmalte de uñas de Marta, se quitó la cola y la pintó con rayas rojas. Le quedó tan atigrada como una cola de verdad. Se la volvió a pegar.
Saltó por la ventana, voló por las azoteas del barrio, corrió por las cornisas, saltó por los techos y aterrizó donde se reunía el coro.
En la baranda de un puente vio dos gatas y tres gatos de distintos pelajes. Estaban tan concentrados en el canto, que ni se dieron cuenta de su llegada.
Al terminar la canción los cinco gatos abrieron los ojos.
-Hola, me llamo Bigote, son fabulosos cantando y me gustaría cantar con ustedes.
-Yo soy Laralá y dirijo el coro- dijo una gata-.
Él es Ronco, ella Miela y ellos son los hermanos Negro y Bruno. Te probaremos. Cantá un la. Bigote cerró los ojos, respiró profundo y maulló largando todo el aire que guardaban sus pulmones.
Le salió tan chillón, tan agudo que una lluvia de tomates y zapatos cayó encima de los gatos del coro.
-¡¡¡Bravo!!!- aplaudió Laralá-. ¡Has cosechado tomates!
-Y eso… ¡qué!-dijo Ronco alzando los bigotes-. ¡Yo una vez coseché una sandía!
-¡Esto no es una competencia, Ronco!- lo retó Laralá.
-¿Para qué queremos otro gato?-insistió Ronco-. Ya somos tres gatos machos…
-Bigote tiene un tono de voz diferente-dijo Laralá-. Se queda.
-¡¡¡Ufa!!!-protestó Ronco-. Con esa excusa cada vez somos más.
-¿Y qué querés?- le preguntó Negro.
-Estar solo con ella-dijo Ronco suspirando.
-Eso es un dúo Ronco, no un coro- se rieron los demás gatos.
martes, 30 de abril de 2013
1° DE MAYO: DÍA DEL TRABAJO
Video de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el que nos invita a luchar por un trabajo decente como condición imprescindible para lograr un Mundo Mejor.
viernes, 26 de abril de 2013
PRIMER ENVÍO AL HOSPITAL GARRAHAN
Hoy partieron hacia Buenos Aires las dos primeras cajas repletas de tapitas plásticas.
Una vez recicladas, se convertirán en baldes y palas para la venta.
Con el dinero recaudado se comprarán materiales necesarios para el hospital.
Con la ayuda de todos, tapita más tapita podremos colaborar con una buena causa.
¡Gracias a todos los que ayudaron y a continuar juntando!
CONVERSANDO CON LOS CONEJOS
El miércoles, antes de la obra de títeres, nos pusimos a conversar acerca de los héroes.
Los chicos expresaron estas ideas:
- los héroes son caballeros con espada y caballo.
- usan capas, armaduras, escudos y una pluma en su casco.
- tienen un dragón que lo usan para entrar en los castillos para salvar a las princesas.
- son héroes porque son muy valientes y salvan a las personas en problemas.
- luchan contra los enemigos y no tienen miedo.
- o tienen miedo pero igual defienden a los que los necesitan.
jueves, 25 de abril de 2013
HISTORIA DE PRINCESAS Y DE HÉROES
Compartimos los títeres con las salas de la sede "Los caballos" y "Los cachorros". Nos reímos mucho junto a ellos disfrutando de Tranquilino, La mano negra, Carbón con patas, Nahuelito, el rey y la princesa.
jueves, 18 de abril de 2013
LAS AVENTURAS DE BIGOTE, EL GATO SIN COLA (Capítulo 2)
En el parque Bigote fue rodeado por cuatro gatos atigrados.
-¿Vos sos el famoso gato sin cola?-le preguntó uno.
-¿La perdiste en una pelea con un perro? ¿Te la operó el veterinario? ¿Te la comieron los ratones?-preguntó nuevamente mientras los otros tres se echaban a reír.
Bigote se asombró de su valentía, porque mientras los gatos se reían, él arqueó el lomo, mostró sus puntiagudas garras y saltó encima de ellos. Lo hizo con tanta decisión que los cuatro gatos atigrados le abrieron paso.
El resto del día lo pasó solo y si un gato se le acercaba demasiado, él se trepaba al árbol y desde allí lo miraba con ojos terribles.
Durante muchos meses Bigote continuó esta vida, todas las mañanas iba al parque y la mayor parte del tiempo lo pasaba en el estanque. Lo volvían loco los peces, el canto de las ranas y esas plantas redondas que flotaban como barcos de papel.
Una vez, un grupo de plantas se acercó a la orilla y Bigote no pudo resistir la tentación se subirse a ellas y recorrer el estanque flotando sobre el agua. ¿Aguantarían su peso, lo podrían sostener?
Caminó unos metros y..¡saltó! Bigote se hundió como una piedra hasta el fondo barroso del estanque. Pero entonces, en vez de escapar del agua, como suelen hacer los gatos, Bigote se puso a nadar.
Los gatos que lo vieron dijeron que había un gato que era mezcla de gato y rana. Que por eso le gustaba el agua y le faltaba la cola.
Bigote se había acostumbrado tanto a la soledad que ya no le molestaba.
Una noche oyó la música de un coro. ¡Qué hermosa música! ¡Qué maullidos chillones se escuchaban! ¡Ni que hablar del ruido de latas y chapas que hacía la orquesta!
Bigote pensó que lo más lindo del mundo, lo mejor de lo mejor y lo que más quería era cantar en aquel coro.
Ya iba a saltar del árbol, ya iba a correr a gran velocidad hasta donde se reunía ese fantástico coro. Pero entonces se acordó de su cola, mejor dicho se acordó de que no tenía cola.
“Sin cola no me van a querer, sin cola no me van a aceptar”
También pensó: “¿Qué tienen que ver la cola y la voz? Un gato sin cola puede cantar igual de bien que un gato con cola”.
Pero la verdad es que no se animó a ir sin cola.
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